Su visita al Valle de Antón se hace inconclusa si pierde la oportunidad de conocer y disfrutar de la hermosa cascada en la Quebrada Amarilla, El Chorro El Macho, donde sus aguas cristalinas se acumulan en una piscina de magias.
El visitante descubre a su alrededor un montón de sitios turísticos naturales, como su exuberante vegetación repleta de diversas especies faunísticas. Una serie de aventuras complementa su estadía, como el “canopy tour” y la cascada Las Mozas, del Río Antón.
El Chorro El Macho tiene una caída espectacular de agua de 35 metros de altura, el más alto del lugar. Recorriendo entre peñascos y laderas, la transparente agua descansa en una laguna chica donde el viajero admira de lo fresco de la montaña.
Su clima es tropical húmedo y su temperatura promedio es de 70 grados Fahrenheit. Para viajar al lugar no tiene que llevar tantas cosas o ‘chécheres’, como lo diría un residente de la zona.
Para ello, lo necesario es llevarse zapatos apropiados para caminar por las rocas antes de llegar a la cascada, igual su equipo de avistamiento de aves y su vestido de baño. Lleve consigo ropa ligera para no pasar un mal rato, aunque no lo pronosticamos.
Durante el verano su afluente es bastante bajo, pero se puede apreciar su esplendor en la temporada lluviosa. Para disfrutar de este bello chorro el visitante puede ir entre las ocho de la mañana y cinco de la tarde. Por ser un área protegida, el costo de la entrada es de B/.3.50.
El Chorro El Macho es una de las cascadas que identifica al Valle de Antón y es un refugio muy bien conservado y donde se respira la paz y la tranquilidad. Realmente es una clínica sicológica natural que relaja la mente y el cuerpo.
Para viajar desde la ciudad de Panamá a la cascada, aborde un bus de la ruta Valle de Antón-Panamá en la Terminal de Transporte de Albrook. Cuando llega a El Valle de Antón, aborde un bus de la ruta El Valle-La Mesa. Allí se ubicará con los rótulos.
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